Adictos al falso trabajo

[box style=”red warning rounded shadow”]La adicción al trabajo es una enfermedad grave que puede llevar a la muerte, y no estoy burlándome de ella. No soy psicólogo, puedo estar equivocado y esto es simplemente una observación personal. Si has llegado a esta página por casualidad y crees que tú o tus allegados podéis ser adictos al trabajo, sal de Internet y busca la atención de un profesional.[/box]

Hoy en día, hay muchas personas adictas al trabajo. Aunque no lo sepan. Esto no es nada nuevo, ¿verdad? ¿Y si os digo que se puede ser adicto al trabajo aunque estés en el paro? ¿Incluso aunque no hagas nada de provecho en todo el día? ¿Cómo puede ser?

Me he dado cuenta de esto respondiendo a un comentario en el blog en el que se habla sobre las aficiones que nos ocupan demasiadas horas al día, convirtiéndose en verdaderos trabajos, generalmente no remunerados. He empezado a contestar en otro comentario, pero he considerado que el tema se merece una entrada propia.

Desgraciadamente, conozco muchos casos. Jugadores, moderadores, gamemasters, webmasters, downloaders, uploaders, bloggers (ejem)… adictos al casino online, a las apuestas deportivas, al gimnasio, al Facebook, a las noticias, a leer blogs…

Muchos estaréis preguntándoos qué tiene esto que ver con la adicción al trabajo, o pensáis que estoy mezclando churras con merinas y que todo son adicciones. Me explico: Hay muchos motivos para desarrollar una adicción. Muchas de estas personas son adictas a esas actividades en sustitución de un trabajo, y dejarían esas actividades si tuvieran uno en el que ocupar su tiempo. Muchos necesitan estar en activo y sentirse útiles, sobre todo cuando están en el paro, o no se les valora en el trabajo si lo tienen. Muchas pueden incluso tener un trabajo y luego añadir alguna de estas tareas. Muchos pueden incluso hacer estas cosas en su puesto de trabajo, en lugar de trabajar. Creo que muchos de estos casos son la cara de una misma moneda.

Pero no están haciendo un trabajo, ¿no? No les pagan por ello, y no es algo útil ni productivo. Recoger hierbas en el World of Warcraft durante horas y horas no es rentable económicamente, por lo tanto no es adicción al trabajo, ¿verdad? ¿Qué me dices del uploader que decías arriba? ¿Es eso adicción al trabajo? Pues yo creo que sí lo es, o algo muy parecido. Estas personas no se están divirtiendo cuando realizan esa actividad. Están, por ejemplo, jugando a un juego de ordenador, algo en lo que la mayoría de la gente se divierte, pero ellos no. Se han fijado una meta, y están trabajando por ella. La palabra clave es trabajando.

¿Qué sacan a cambio? Algo sacarán, ¿no? Obviamente, si no, no lo harían. Lo que proporcionan esas actividades es un beneficio rápido, y una relación causa-efecto. Juego una hora, subo un nivel. Subo una película, “gracias por el aporte”. Tengo un blog, me llegan comentarios. La vida real, sin embargo, no funciona así. Seis años haciendo una carrera, para ir a la cola del paro. Me desvivo por mi empresa, asciende el sobrino del jefe. Ahorro toda mi vida, me lo roba el banco. Puede que con el tiempo, la vida real sí otorgue los frutos al esfuerzo, pero con el tiempo. Otros llegan y besan el santo. Lo que quiero decir es que no hay garantías.

Ojo, no digo que todo el que juega al WoW sea un adicto, ni los que usan el Facebook, ni los que suben cosas a Internet, ni ninguno de los que he mencionado más arriba. Muchos realizan esas actividades de manera controlada y para divertirse, o para desconectar de su vida diaria y de su trabajo. Otros pueden tener una verdadera pasión por una afición, y eso no es ningún problema, siempre que no se cruce la línea. Y la línea que separa la pasión de la obsesión es muy difusa.

Unos pocos tienen suerte y convierten su obsesión en una forma de vida. Encuentran la forma de monetizarla y hacerla rentable. La convierten en un “trabajo respetable”, y de ellos se suele decir que han tenido suerte, y es verdad. Los que no lo hacen, o abandonan su obsesión o son destruidos por ella.

Y muchos nunca se darán cuenta de ello. Estarán leyendo esto y pensando que es una tontería, o que tengo razón, pero a ellos no les pasa. Por eso, a veces es conveniente pararse y preguntarse: ¿Qué estoy haciendo? ¿Es esto lo que realmente quiero? ¿Por qué no hago lo que quiero hacer realmente? ¿Por qué hago esto otro si no me gusta hacerlo? ¿Estoy pasándolo realmente bien haciendo esto? ¿Es esto lo que realmente quiero?

8 comentarios en “Adictos al falso trabajo”

    1. Creo que lo has descrito correctamente, hay muchas personas que son workahólicas. Creo que es el término adecuado.

      Hay psicólogos y psiquiatras especializados en tratar la adicción a Internet, en cada una de sus manifestaciones, escibiendo blogs, leyéndolos, chateando, jugando a juegos online, actualizando webs, moderando foros…

      Cabe destacar que estas adiciones no son como la heroína, que una vez la pruebas te quedas pillado para toda la vida, son más bien como el tabaco, empiezas por un poco y cada vez quieres o necesitas más, moldeando progresivamente tu vida y tu entorno en base a esa o esas aficiones.

      Pero ¿A qué se debe que busquemos cada vez más personas sumergirnos en estos estados? ¿Tendría razón Ray Bradbury cuando nos presentó una sociedad donde nuestros intereses sean hablar con desconocidos en pantallas de televisión cada vez más grandes, conducir coches a toda velocidad, pérdida total de interés por cualquier tipo de cultura que te lleve a plantear preguntas, la violencia gratuita, la falta de compromiso…?

      1. Genial, escribo un artículo sobre la adicción al trabajo y no aparece su nombre técnico por ningún lado. Tres puntos para tí, colega y un facepalm para mí.

        Sí, es cierto, el workaholismo está muy estudiado, pero en lo que (creo que) me diferencio en este artículo es que aplico lo mismo a cosas que no son trabajos, y que la mayoría de la gente no identificaría con adicción al trabajo. Eso es lo que trato, sin mucho éxito, de decir, y sigo sin explicarme.

        La pregunta del último párrafo es retórica, ¿no?

        1. Bueno, está estudiado pero no tiene todavía definición técnica, es un apalabro anglosajón. Yo me he encontrado con bastantes adictos al curro en mi carrera profesional y tuve la suerte de que uno me presentó la palabra…

          La pregunta es retórica… o no… si os apetece hablar de ello…

  1. Otro comentario distinto:

    Una noche, un hombre regresaba a su casa y encontró a un vecino buscando algo debajo de una farola.
    —¿Qué te ocurre?—preguntó el recién llegado.
    —He perdido mis llaves y no puedo entrar en casa—contestó este.
    —Yo te ayudaré a buscarlas.
    Al de un rato de buscar concienzudamente por los alrededores de la farola, el vecino preguntó:
    —¿Estás seguro de que has perdido las llaves aquí?
    —No, perdí las llaves al bajar del coche.
    —Entonces ¿qué haces buscándolas debajo de esta farola?
    —Es que aquí hay más luz.

    Está claro, buscamos las cosas donde hay más luz, no donde se nos pierden las cosas. Los adictos al trabajo o al esfuerzo, se dedican a buscar las llaves debajo de la farola y algunos hasta llegan a olvidar donde perdieron las llaves.

    1. Es un buen símil. Espera, ¿o es una metáfora…? ¿Un oxímoron…?

      Es igual. Bien traído, me gusta. Lo que muchos no encuentran en su trabajo, lo buscan supliéndolo con otros falsos trabajos, igual que el que busca las llaves en un sitio porque es más fácil que donde realmente están. Y el problema es que es muy difícil solucionarlo, porque esa adicción es un síntoma, no una causa. Habría que identificar y solucionar el problema de base, por ejemplo, encontrando un trabajo que nos satisfaga intelectualmente, si es que ése es el problema.

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