El comentario de la semana

Imagen vía Wikimedia Commons

Lo que más me gusta de escribir en este blog, y lo que más me está motivando a escribir, es saber que hay gente a la que le importo lo suficiente como para invertir su tiempo en leer lo que escribo. El hecho de que además algunos quieran contribuir a la conversación con un comentario es extraordinariamente satisfactorio. Este blog no tiene publicidad, no busca hacer dinero ni promocionar nada, excepto quizás a mí mismo. Lo único que busca es que lo lean, que lo compartan y que lo comenten. Tampoco busca tener millones de visitas, no es eso, pero sí que no se pierdan sus palabras como lágrimas en la lluvia.

Por eso he decidido elegir un comentario a la semana y premiarlo de alguna manera, promocionándolo de comentario a artículo, llamando la atención sobre él por si alguien se lo ha perdido. Ojalá el premio pudiera ser más… tangible.

El hecho de que elija un comentario frente al resto no significa que me importen menos, por supuesto.

El comentario de esta semana

El comentario que he elegido esta semana ha sido bastante difícil de elegir, ha habido varios que perfectamente podrían haber optado al puesto. Es un comentario que publicó Shinta, en el artículo sobre cómo aprendí a leer. Lo reproduzco aquí en su integridad.
[quote]Recuerdo que en el primer año de clase iba bastante sobrado ya que el tema de leer lo dominaba bastante de antes, no se si por la guardería o qué. Tenía bastante mas nivel que los demás y no me importaba demostrarlo e ir de hinteligente. Supongo que daría bastante asco.

Luego tocó escribir y nunca se me olvidará lo que me costó aprender a colocar los puntos al final de las frases. Es muy gracioso, porque yo no colocaba los puntos inmediatamente después de las frases, los colocaba en la misma linea pero… al final de la hoja, pegados al margen. No se porqué lo hacía, supongo que no estuve atento a alguna explicación y luego no sabia hacerlo bien. El recuerdo de ir a entregar una hoja a la profesora sabiendo que lo que había hecho estaba mal me resulta algo traumático. Y lo peor era saber que me iba a regañar sin decirme como había que hacerlo bien. Es muy posible que fuese la primera vez que me veía en una de esas en clase y por eso esté tan bien grabado en mi memoria.[/quote]

Por qué lo he elegido

Por su sinceridad. Sé lo difícil que es abrirse a los demás en un sitio público como éste, y se lo agradezco a Shinta de todo corazón. Espero que no le importe que además le haya dado más relevancia al reproducirlo aquí otra vez. Puedo editar el texto si hay algún problema…

Otros candidatos

Muchos. Hay otro comentario de Aitor en ese mismo artículo en la misma línea, solo que algo más breve. De Aitor también tenemos el impresionante comentario sobre el arte en el extraño artículo que escribí el sábado sobre creadores y consumidores. Hacedle caso, que sabe de lo que habla.

Y hay más que me da pena dejar sin comentar, pero no puedo mencionarlos todos, si no no tendría sentido elegir uno. Muchas gracias a todos, la semana que viene elegiré otro, así que, ¡comentad!

6 comentarios sobre “El comentario de la semana”

  1. Vaya, ¡me ha sorprendido la sección y aun más ser el protagonista de la primera entrega! Por supuesto que no me importa que pongas el comentario.

    A ver que nos deparan las próximas semanas.

  2. Yo no comento mucho, no por desinterés, sino porque generalmente no se me ocurre qué decir. Creo que pertenezco a los que consumen y no a los que crean.

    1. Es normal, yo también leo artículos en tropecientos blogs y en la mayoría no comento. Llegas, lees lo que te interesa, y te marchas. De hecho, la mayoría de los comentarios suelen ser para mostrar desacuerdo y/u omisiones, y ya en blogs con muchas visitas, pasa lo contrario: mucha gente solo comenta tonterías para que los demás les lean, o para hacer spam o meter enlaces a sus páginas, tengan o no que ver con el tema.

      Por eso yo quiero darles la importancia que se merecen. No quiero que esto sea “yo hablo y vosotros a callar”.

      El verdadero poder de los comentarios es que dan voz a quien no la tiene, permiten publicar a quien no tiene un blog, o no habla en él sobre el tema propuesto, o simplemente, aportar otro punto de vista.

      Pero no pasa nada porque no comentéis, no se trata de obligar a nadie.

      1. Hombre, a mi también me gusta aportar mi punto de vista, o plantear hipótesis alternativas, o para hacer el ganso, que también es divertido. Lo más normal cuando comento es que aprenda algo con las respuestas a ese comentario, o que ratifique que mi opinión estaba en el camino correcto. Pero no todo el mundo tiene interés en aprender y dos de las cosas más importantes para aprender son saber escuchar y practicar la comprensión lectora.

        Por cierto, feliz año.

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