El libro de Eli, tercera parte

Concluye la serie de artículos sobre El libro de Eli, con esta tercera parte, en la que se analizan varios temas pendientes.

[box style=»red warning rounded shadow»]Esta última parte, como las otras, revela partes importantes de la trama, así que sigo recomendando ver la película antes de leerla.[/box]

Delicatessen

A lo largo de la película, varios personajes civilizados le piden a Eli que muestre sus manos. ¿Qué es lo que buscan? ¿Manchas? ¿Ampollas? ¿Uñas sucias? Nada de eso, lo que quieren ver es si le tiembla el pulso. Sin extenderme demasiado en detalles técnicos sobre enfermedades sacadas de la Wikipedia, lo que quieren saber es si Eli es un caníbal. Seguro que recordáis la encefalopatía espongiforme bovina, la enfermedad de las «vacas locas», causada por los priones, proteínas anómalas.  Una de las hipótesis sobre el origen de la enfermedad en las vacas es que las alimentaban con piensos procedentes de restos animales, para abaratar costes. Bien, pues hay al menos una enfermedad similar conocida en los humanos, llamada kuru. El kuru se descubrió por primera vez en Nueva Guinea, en cuya lengua significa «temblor, fiebre o frío». También está causado por los priones malignos, e inicialmente se pensaba que era una enfermedad hereditaria, pues solo se daba entre los miembros de una sola tribu, pero luego se descubrió que tenía más que ver con sus hábitos alimenticios. Los miembros de esa tribu eran caníbales, se comían a sus difuntos para adquirir su fuerza vital, y los que comían los tejidos cerebrales, donde hay una mayor concentración de priones, eran más proclives a contraer la enfermedad. La primera fase de la enfermedad del kuru se caracteriza por temblores incontrolados, causados por una degeneración en el cerebelo, y de ahí que los habitantes del mundo de El libro de Eli busquen esos temblores como signo de canibalismo, algo que parece habitual para la supervivencia en el páramo, cuyos habitantes más civilizados parecen despreciar.

Recordemos ahora la escena en la que Martha invita a Eli y a Solara a tomar el té. En una escena que podríamos pensar que es simplemente cómica o una caracterización del personaje, la pobre Martha tiene evidentes temblores al llevar la bandeja con la tetera y las tazas, algo que queda resaltado en la escena por el ruido de la porcelana al entrechocar. Tras llevarles a ver el cementerio junto a la casa, Eli y Solara aprovechan que no les oyen para hablar:
[quote]- Tenemos que irnos.

– Mataron a toda esa gente.

– Sí, y además se los comieron.

– A ella le tiemblan las manos.

– Demasiada carne humana. Vámonos.[/quote]

Después, Martha les ofrece un suculento plato. De carne. Que Solara se apresura a rechazar.

Lost in translation

Por lo general, la adaptación al castellano es bastante correcta, pero hay algunas cosas que se pierden en la traducción. Vamos a tratar de encontrarlas.

Marcadle

El primer ejemplo lo tenemos en la pelea bajo el puente. Después de cortarle la mano al cabecilla, éste, aturdido, grita:

[quote]- ¡Marcadle![/quote]

Los salteadores se miran confundidos y Eli les explica:

[quote]- Está aturdido. Quería decir «matadle».[/quote]

Desde el momento que ví esa escena, quise saber cómo era en versión original. Algo no encajaba. Veamos ahora las mismas líneas en inglés:

[quote]- Kiss him! (¡Besadle!)[/quote]

Los salteadores se miran, confundidos.

[quote]- He’s in shock. I think he meant «kill him». (Está aturdido. Creo que quería decir «matadle».)[/quote]

No hay muchos chistes en El libro de Eli, pero en español, hay uno menos. Pero es inevitable, o traduces el chiste, o haces que la escena tenga sentido. El traductor, acertadamente, eligió lo segundo, pero es una pena que se pierda.

King James

El segundo ejemplo os lo mencioné en el artículo anterior cuando hablaba de la versión de la Biblia. Cuando Eli y Solara llegan a la isla de Alcatraz, un guardia les apunta y les pregunta qué han ido a hacer allí. La respuesta de Eli:

[quote]- Me llamo Eli. Vengo expresamente a entregar una Biblia.[/quote]

La respuesta de Eli en inglés:

[quote]- My name is Eli. I have a King James Bible in my possession.[/quote]

Aquí el traductor, al parecer, eligió eliminar el elemento de la versión, probablemente para no confundir a los espectadores españoles, no familiarizados con el tema. Tal vez sea para bien, a muchos espectadores la frase «Tengo en mi posesión una Biblia del Rey Jacobo», les hubiera sonado a chino, o incluso podrían pensar que ese Rey es algún personaje que no aparece en la historia que se narra en la película. Pero no deja de ser una curiosidad que quería reseñar.

Detrás de la tele

El tercero y último es una tontería que no afecta para nada al desarrollo de la trama, pero que en su momento me dejó confuso. Cuando Carnegie amenaza con matar a Solara después del tiroteo en la casa, Eli confiesa que el libro…

[quote]- Está… en la casa. Detrás de la tele.[/quote]

Carnegie envía a Redridge a buscarlo, y éste lo encuentra dentro de la tele. ¿Cómo puede ser? Rebobinemos y veamos la misma escena en inglés:

[quote]- It’s… in the house. Back of the TV. (Está… en la casa. En la parte trasera de la TV.)[/quote]

Ajá. Así que Eli no dice «behind», dice «back of». Esto sí es una metedura de pata del traductor, o puede que éste no estuviera traduciendo directamente de la película, sino de una transcripción. Ignoro el método de trabajo de los traductores de cine, pero en varias ocasiones he encontrado errores como éste, que me hacen pensar que ése es el caso. Es curioso todo lo que podemos llegar a saber sobre la producción de una película, y todo lo que ignoramos sobre la adaptación a otros idiomas: traductores, actores de doblaje, montadores… héroes anónimos que contribuyen en gran medida al disfrute de millones de personas de sus películas y series favoritas.

De la rosa, sólo nos queda el nombre

El nombre de Eli aparece sólamente tres veces en la película: dos veces escrito, y la tercera dicho a voz en grito por el propio Eli.

La primera vez, lo vemos dentro de la mochila del propio Eli, cuando Solara intenta curiosear dentro. Es una tarjeta de identificación de empleado de Kmart, lo que nos revela mucho sobre el pasado de Eli: no era un soldado, ni un artista marcial, ni un cura, ni un monje. Sólo era un empleado de supermercado, cuya vida, como la de tantos otros, cambió radicalmente con la guerra. Irónicamente, vendía cosas superfluas a gente que no las necesitaba.

La segunda vez ya la hemos visto un poco más arriba, se identifica como Eli para entrar en Alcatraz.

La tercera está escrita en… bueno, ya he avisado de que iba a desvelar parte de la trama, así que lo diré. Está escrita en su lápida. Pasado, presente y futuro. Los tres Elis, las tres únicas veces que es mencionado.

Por cierto, el nombre de Eli es una palabra compuesta de «El», Dios y «i», que es un sufijo que indica posesión. Es decir, que se podría traducir como «Dios mío». Un Eli también aparece en la Biblia, un sacerdote judío, uno de los últimos Jueces israelitas. Curiosamente, Eli murió ciego. El Talmud se refiere a él como un profeta.

Según la Wikipedia, el personaje de Robert Duvall en The road – La carretera, que lamentablemente aún no he podido ver, y que frecuentemente es comparada con El libro de Eli, también se llama Eli. ¿Alguien me lo puede confirmar o desmentir?

Cediendo el testigo

Hay una escena, cerca del final de la película, que me impresionó por su simbolismo. Eli y Solara llegan a una playa, cogen un bote, y Eli comienza a remar. Pronto, a Eli la herida de su estómago le pasa factura y, confundido, se detiene por un momento, e intenta sin éxito seguir remando. Solara, que hasta ese momento había sido un pasajero en el bote, cambia su asiento con Eli, agarra los remos y le lleva hasta el final de su viaje. Es un presagio simbólico del final de la película, es el momento en el que Eli le cede el testigo a Solara. Por fin, ella toma en sus manos su destino, y deja de ser un simple acompañante. Es como si Solara por fin entendiera las palabras de Eli.

[quote]- Odio este lugar.

– Pues cámbialo.[/quote]

¡No corten!

No podía finalizar la serie sin hablar del falso plano secuencia que podemos ver en el tiroteo en la casa de George y Martha. Una «toma» que empieza enfocando la cara de Redridge, y en el que la cámara gira, pasa a través de un coche en llamas, entra en la casa, sale otra vez, sigue a un cohete en su trayectoria, muestra las consecuencias de la explosión, pasa a través de un agujero de bala, enfoca directamente a una gatling escupiendo plomo, y termina otra vez dentro de la casa, con nuestros héroes encañonados por los hombres de Carnegie. Dos gloriosos minutos y cuarenta y nueve épicos segundos de disparos y explosiones.

Evidentemente, hay truco, y es bastante obvio dónde están los cortes. Pero hay que elogiar el hecho de que el plano secuencia sea precisamente esa escena tan complicada, con tiros, explosiones, efectos especiales e incluso el derrumbamiento del porche de la casa. La mayoría de planos secuencia que podemos ver en cine son más bien estáticos, personajes hablando y lentos planos de dolly, debido a la dificultad de coordinarlo todo. Sin embargo, aquí la cámara se mete en medio de la acción y la va siguiendo. Un pequeño error, y ese plano tan caro de efectos habría que repetirlo entero para que encaje con el resto.

Lo que no acaba de encajar es esa escena respecto al estilo del resto de la película. Tal vez la intención de los directores fuera precisamente esa, pero una película que durante la casi hora y media anterior había establecido su estilo como de planos estáticos, panorámicas y primeros planos, al estilo de Sergio Leone, de repente lo tira todo lo por la borda durante tres minutos, para luego volver a donde estábamos. Tal vez sea el precio que hay que pagar por tener dos directores, o tal vez no se terminan de establecer en un estilo, o simplemente es un capricho, pero como ya digo, creo que no le hace bien al resto de la película, por mucho que me guste la escena individualmente.

Por si hay algún purista entre la audiencia, me adelanto y señalo que hago un uso muy liberal del término «plano secuencia», pero no es mi intención discutir aquí sobre lo que es y lo que no es un plano secuencia, o ni siquiera si el término es correcto para empezar. Simplemente, creo que diciendo «plano secuencia» nos entendemos todos, aunque me encantaría que alguien me corrigiera en los comentarios. Y para los cinéfilos, sí, ni siquiera es un plano secuencia tan bueno para empezar, y hay películas compuestas por un único plano secuencia mucho más largo, y Hitchcock ya lo hizo antes, y mejor. Pero eso no quita para que sea notable y lo comente.

Fe

Ésa es la última palabra que oímos en El libro de Eli. Con ella os dejo, lamentando haberme dejado temas en el tintero: El uso del color y la desaparición de la desaturación al final, Fallout 3, A boy and his dog, Don Johnson… pero una vez más me he extendido demasiado, y una cuarta parte creo que sería excesiva. Pero me resisto a irme sin mencionar la banda sonora de Atticus Ross. Haceos con ella, es muy buena, y funciona muy bien fuera de la película, así que seguro que os gustará aunque no os gustara la película. Para los que no les suene Atticus Ross, voy a dejar caer unos cuántos nombres a ver si consigo que os pique la curiosidad: Bomb the bass, Korn, Coheed and Cambria, Jane’s Addiction, Trent Reznor, Nine Inch Nails.