Sawyer

Mi nombre es Frank Finn

Todavía no os he hablado de Frank, ¿no? Frank es mi alter ego en la partida de rol que juego los sábados por la tarde. Me gusta trabajarme los personajes, y que no sean solo estadísticas en una hoja de papel, a diferencia de otros muchos jugadores que he conocido. No estoy diciendo que ellos jueguen «peor», simplemente buscamos cosas diferentes del juego.

Aprovechando que hoy es sábado y tengo partida, voy a hablar un poco de los orígenes de Frank. Así además refresco la memoria y voy adoptando la mentalidad apropiada para la partida.

La campaña

Cuando se juegan varias partidas con una ambientación y personajes comunes, se dice que se está jugando una campaña (herencia de los wargames, antecesores del rol). La campaña que estamos jugando usa el sistema de reglas de World of Darkness (Mundo de Tinieblas), en concreto la nueva edición. Sin embargo, no sigue estrictamente ninguna de las ambientaciones oficiales, siendo Inferno la que más se le acerca y la que sirve de referencia. La idea inicial (lo que se conoce por ahí como «pitch») fue basarnos en el estilo de la serie Supernatural (Sobrenatural), con los personajes recorriendo el país desfaciendo entuertos sobrenaturales aparentemente sin relación, pero con un arco argumental definido posteriormente. Así es como empezó, ahora es una mezcla entre NCIS (Navy, investigación criminal), Fringe (Fringe, al límite) y X-Files (Expediente X), bueno, y como en todas nuestras partidas, las películas de los hermanos Marx, Benny Hill y los Monty Python… en fin.

Inspiración

Los personajes que creo suelen ser atípicos. El prototipo de personaje para una partida ambientada en la actualidad, como la que nos ocupa, es un varón: soldado, agente gubernamental, detective, policía… es decir, gente competente en una pelea o tiroteo, con capacidad para la investigación. Preferentemente sin vínculos familiares: huérfanos, solteros o simplemente sin ninguna mención a padres ni esposas. La excepción puede ser algún hermano o mentor siempre que pueda proporcionar alguna ventaja… pero otra vez estoy perdiendo el hilo.

Hace ya muchos años me hicieron notar esto y desde entonces mis personajes suelen ser… atípicos. Por no decir incluso excéntricos. Pero el proceso de creación de personaje muchas veces limita tu creatividad, y no ayuda el hecho de hacerlo en una sesión con otras seis personas a tu alrededor, en un día y hora determinados, y a poder ser, rapidito, que los demás ya hemos rellenado la ficha y tú todavía no has elegido el nombre, anda.

Un método que me va muy bien y que utilicé con Frank es inspirarme en algún personaje de libro, película o serie que me guste y empezar con él. Después mezclarlo con otro personaje complementario o completamente opuesto para crear uno nuevo y original, y luego pulir los detalles. Me ayuda mucho poder ponerle una cara, un aspecto y una personalidad inicialmente, aunque luego terminen por no parecerse mucho.

Sawyer
Sawyer

Para Frank, empecé con Sawyer, de la serie LOST (Perdidos). Un personaje interesante: egoísta, timador, autodestructivo, superviviente, solitario… así que empecé por ahí, pero no encajaba mucho con el aspecto sobrenatural de la campaña, por lo que lo mezclé con Miles, también de LOST, en concreto su primera aparición en la cuarta temporada de la serie, en el que entra a la casa de una señora mayor con un extraño artefacto a limpiar su casa de espíritus… aunque no son esas exactamente sus intenciones, y hasta aquí puedo leer para los que no hayan visto la serie.

Ya teníamos un timador parapsicólogo que utiliza aparatos electrónicos para sus sesiones… de repente caí y a modo de broma exclamé: «¡Es Tristanbreaker!».

Y Tristanbreaker también en cierto modo fue una referencia para la creación del personaje. Una mezcla entre Sawyer, Miles y Tristanbreaker… ¡era perfecto! Mmm… ¿verdad?

El apellido era sencillo. James Ford eligió el apellido Sawyer por varias razones, pero una de ellas fue por Tom Sawyer (resumiendo mucho). Mi personaje sería pues Finn, por Huckleberry Finn. El nombre, Frank, no recuerdo muy bien por qué lo elegí. Quería que las iniciales de nombre y apellido coincidieran, como los personajes de Stan Lee, y probablemente escogiera el nombre de Frank Lapidus, otro personaje más de LOST.

Pero crear un personaje para una partida de rol no es solo hacer una historia y poner un nombre, también hay que rellenar la hoja de personaje según las reglas, así que empecé: le puse muchos puntos en Academicismo y en Ciencias, especialización en Física… también tiene muy alto el Carisma y la Charlatanería, por razones obvias. Por seguir el modelo principal, Sawyer, le añadí como ventaja una gran capacidad de seducción (el arma principal de Sawyer para los timos) y como defecto le puse «autodestructivo». Más o menos ya estaba, y con añadir detallitos era suficiente.

Y muy importante, ni un solo punto en Ocultismo, la habilidad que dicta los conocimientos del personaje en ciencias ocultas, lo que supuestamente definiría al personaje si fuera un parapsicólogo de verdad; pero no lo era, la idea era que seguía siendo un timador, aunque se dedicara a las ciencias ocultas. No sabría distinguir a un poltergeist de una psicofonía y no reconocería a un muerto viviente ni aunque lo tuviera delante. De hecho, le pasó en una partida posterior…

Si un experto en ciencias ocultas hablara con él, le reconocería como lo que es: un timador. Lo que pasa es que es un timador tan bueno, que el experto acabaría la conversación dudando sobre sus propios conocimientos. De hecho, eso también ocurrió…

Sobre el pasado del personaje, que posteriormente desarrollaría con más detalle, tenía claro que su alta puntuación en Física se debía a que tenía estudios universitarios, pero también tenía claro que no trabajaba de ello, así que la conclusión lógica era que estudió, pero no terminó la carrera: le echaron. Le echaron… por timador. Todo encajaba. Mis altos conocimientos sobre universidades de los Estados Unidos adquiridos viendo teleseries concluyeron que: Universidad de Ciencias = M.I.T. Así que le echaron del MIT por timador, probablemente algo relacionado con alguna conquista sentimental… bueno, ya concretaría los detalles.

Después de la Universidad, continuó su carrera de timador, utilizando sus conocimientos de Física para sus sesiones. Como las partidas de rol suelen utilizar la suspensión de incredulidad, era plausible que un físico pudiera utilizar sus conocimientos para crear efectos especiales en sus sesiones: psicofonías, objetos que levitan, tal vez hologramas para los fantasmas…

¿Otra posible inspiración para el personaje?

Quería que Frank hubiera ganado mucho dinero ejerciendo su «profesión», o tal vez lo tuviera de antes, al fin y al cabo sus padres le habían enviado a una de las mejores Universidades… el caso es que Frank tenía una pequeña mansión, en la que llevaba a cabo sus sesiones, y también podía tener un negocio de venta de talismanes y guardas contra el mal y… ¡sí! ¡También realizaba un programa para una televisión local! ¡Con llamadas de colgados en directo!

Y así empezó todo. En próximas entregas os contaré el sorprendente pasado de Frank, su evolución y sus expectativas de futuro, y cómo su programa de televisión acabó siendo un gran éxito que le llevaría a la fama, muy a su pesar. Por cierto, por si hay algún fan del programa de Frank por aquí, me comunican que como buen famosillo, acaba de hacerse una cuenta en twitter