La historia secreta de Frank Finn

[box style=»light-blue info rounded shadow»]Frank Finn es el nombre de mi personaje en una campaña de un juego de rol. Es un personaje de ficción, y pido disculpas a los Frank Finns del mundo por haber utilizado su nombre. No importa, nunca llegará a ser famoso, aunque tenga su propio programa de televisión…[/box]

La semana pasada os hablé sobre los orígenes y la inspiración para el personaje. Hoy os hablaré de su historia. Para los no versados en los juegos de rol narrativos, es costumbre, al menos en mi grupo, entregar al Narrador un resumen con la historia del personaje, en parte porque ayuda a que sea algo más que números en una hoja de papel, en parte para poder adaptar la historia a los personajes, o construirla a su alrededor. A mí de todas maneras, siempre me gusta saber detalles sobre el pasado de mis personajes, porque me ayuda a poder interpretarlos mejor. Me suele gustar que el pasado de mis personajes, siendo coherente con su situación actual, tenga algún giro que aporte aún más profundidad -aunque muchas veces, acaben siendo algo ridículos-. Sin más preámbulos, esta es la sorprendente historia, de Frank Finn.

Breve historia de Frank

Frank es el hijo de la famosa modelo Martha [ref]Martha y George, un guiño a los numerosos George y Martha de las historias norteamericanas, que supongo que a su vez estarán basados en George y Martha Washington[/ref] Schlessinger [ref]Quería algo que sonara a Schiffer sin serlo[/ref], que le dio a luz en Japón durante una campaña publicitaria para Suntory [ref]Lost in translation. Suntory, además de Whiskey, vende otras cosas, como café.[/ref], tratando de contrarrestar los efectos de un estudio sobre los efectos del café en las embarazadas. Las malas lenguas dicen que fue el café el que hizo a Frank nacer antes de tiempo, cogiendo a la madre por sorpresa, y teniendo que acudir urgentemente al hospital, donde se negó a que le practicaran la cesárea, por evitar cicatrices. Tanto la vida de la madre como la del niño corrieron un gran peligro, pero la habilidad del doctor Bura Kujaku [ref]Sé que sería Burakku Jakku, pero uno se puede tomar libertades para oscurecer referencias…[/ref], pero pudo salvar la vida de ambos.

Frank tuvo una infancia feliz, pese a las continuas discusiones entre sus padres. George Finn, un bueno para nada que se daba la vida padre vendiendo exclusivas, quería hacer pública la vida de Frank, a lo que su madre se negaba insistentemente. Frank no podía jugar con otros niños de su edad, pero tenía todo lo que quería. Sus tutores le proporcionaron la mejor educación, y Frank pronto destacó en el campo de las ciencias, sobre todo la Física, lo que llenaba de orgullo a su madre. Su padre, sin embargo, tenía otros planes, y empezó a utilizar a Frank durante las continuas ausencias por trabajo de su madre, para que mintiera y robara a sus ricachones amigos, disfrazándolo todo como si fuera un juego. Todo esto solo servía para que sus padres discutieran aún más.

Llegó un momento en el que Frank sólo pudo continuar sus estudios en la Universidad, así que abandonó la «Petit Maison», la pequeña mansión de Nueva Orleans en la que vivían. Martha se iba haciendo demasiado vieja para su trabajo, y cada vez le ofrecían menos trabajos, pero George seguía llevando el mismo tren de vida, por lo que la fortuna familiar había ido menguando, y ésa era la única propiedad que les quedaba. Martha siempre había querido retirarse allí, y a George le vendría bien alejarse de las fiestas de la alta sociedad. Por supuesto, George no opinaba lo mismo.

No se conoce ningún amigo de Frank en la Universidad, pero sí varias relaciones sentimentales, todas ellas de poca duración. Se centró en sus estudios, en los que tenía un futuro prometedor, pero fue expulsado: estaba llevando a cabo sus experimentos con material que había desaparecido de otros departamentos. Frank alegó que la Ciencia no entiende de burocracia, y que los experimentos de «esos fracasados» no iban a ninguna parte.

Frank Finn tuvo que volver a su casa sin terminar sus estudios. Sabía que su madre no soportaría más disgustos, así que estaba decidido a mentirle. Pero no tuvo ocasión de hacerlo. Frank abrió la puerta de su casa, subió las escaleras, y se encontró con un espectáculo dantesco: su madre estaba muerta, las paredes llenas de sangre. Había sido asesinada. La investigación policial concluyó con la detención de George Finn, acusado del asesinato de su esposa. Fue declarado culpable, y cumple condena en prisión. A pesar de que su abogado le recomendó alegar enajenación, George mantuvo que él no lo había hecho. Su hijo nunca ha ido a visitarle a la cárcel, pues no le perdona. [ref]Dos posibles ganchos argumentales para el Narrador, la muerte de la madre de Frank en extrañas circunstancias, apropiado para una campaña con trasfondo demoníaco, y la difícil relación de Frank y su padre.[/ref]

Durante el funeral, una amiga de su madre se acercó a Frank, llorando desconsolada. Era Margot Winchester [ref]Nombre elegido más o menos al azar, vaga referencia a los Winchester de Supernatural[/ref], vieja actriz retirada, y le dijo que lo que más sentía era no poder hablar con ella nunca más. Frank, que tenía que hacer frente a varias deudas contraídas por su padre, tuvo una idea. Preparó una sesión de espiritismo en su casa, diciéndole a la señora Winchester que conocía a un espiritista muy famoso en Nueva Orleans. Contrató a un actor, y animó la sesión con varios efectos especiales de su cosecha: la guinda del pastel fue una proyección holográfica de su madre, flotando sobre la mesa, sacada de varios vídeos que tenía de ella. La sesión fue un éxito, y los rumores corrieron como la pólvora entre las amigas de Margot. Acababa de nacer Frank Finn: experto en ocultismo. Poco se imaginaba él que pronto, las oscuras fuerzas con las que jugaba le pasarían factura…