Neil Gaiman sobre la piratería en Internet: «Es gente prestándose libros…»

Primero, los que dominen el inglés, ved el vídeo, porque voy a hablar de él:

Para los que no, un fragmento seleccionado y traducido (libremente) por mi. Perdón por adelantado por la calidad de la traducción.

[quote]No estás perdiendo ventas por tener cosas ahí fuera. Y cuando hoy en día doy una conferencia sobre el tema y la gente pregunta: «¿Qué pasa con las ventas que estoy perdiendo por tener cosas copiadas, cosas flotando por ahí?»… Empecé a pedir al público que levantara la mano en respuesta a la pregunta: «¿Tienes un autor favorito?» Y entonces dicen que sí y yo digo: «Bien. Lo que quiero es que levante la mano todo aquel que descubrió a su autor favorito porque le prestaron un libro. Y ahora, que levante la mano todo aquel que descubrió a su autor favorito entrando a una librería y comprando un libro». Y es probablemente un cinco o un diez por ciento, si llega, la gente que de hecho descubrió a un autor, su autor favorito, el autor del que compran todo y del que compran las ediciones en tapa dura (los que compraron el libro en lugar de que se lo prestaran). Y atesoran el hecho de haber descubierto a ese autor. Muy pocos de ellos compraron el libro. Se lo prestaron. Se lo dieron. No pagaron por él. Y así es como encontraron a su autor favorito. Y eso es de lo que va todo esto: es gente prestándose libros.[/quote]

Mi experiencia

Voy a poner un ejemplo, aunque tengo más. Una de mis series favoritas es LOST (Perdidos). Cuando salió y la gente empezó a hablar de ella, a mí no me interesaba una serie sobre gente que se estrella en una isla perdida. Ya conozco Robinson Crusoe, gracias, no necesito más. La empezaron a dar en la televisión pública, gratuitamente, con gran campaña publicitaria, y no me molesté en verla, porque seguía sin interesarme. Un buen día, me bajé el primer capítulo de Internet, y hoy tengo todas las temporadas compradas en Blu-ray, y un libro con fotografías, datos e historias sobre el rodaje. Para el que no lo sepa, eso es mucho dinero. Si no hubiera bajado aquel primer episodio de forma ilegal, hoy no hubiera gastado todo ese dinero en ella. ¿Y por qué la compré, teniéndola pirata? Por lo que dice Neil, porque es algo que me importa, y lo quiero disfrutar de la mejor forma posible a mi alcance, y porque quiero apoyar a sus creadores y decir que me ha gustado, y que hagan más como ella.

Tengo ejemplos también en el ámbito de la música, y del cine. Tengo sorprendentemente pocos relacionados con la literatura, aunque alguno hay.

Mi opinión

Neil habla sobre libros, que es de lo que sabe. Y de ventas sabe un montón, sus libros siempre están en las listas de autores más vendidos. ¿Es extrapolable su experiencia a otros campos? Yo puedo dar ejemplos, como ya he hecho de otros campos en los que es aplicable, pero admito que en las películas, el modelo es diferente. El negocio de las películas es precisamente ese primer visionado, esa primera opinión. Lo demás es una bonificación. Por eso vemos trailers de películas y no los vemos de libros, o los vemos menos. ¿Cuántas veces vamos a ver una película y no es lo que esperábamos y salimos decepcionados de la sala? Muchas más que en otros campos. Si estuviéramos informados, no pasaría, o pasaría mucho menos. Por eso no interesa que exista esa posibilidad.

Pero, ¿por qué son diferentes los libros de las películas? Porque nacieron en épocas diferentes. Porque nos han condicionado para que sea así. Porque ese fue el modelo de negocio que se eligió para el cine, exhibiciones públicas, al principio gratuitas, luego de pago. Herencia del teatro, también probablemente, por algo en muchos sitios compartían sala. Y porque nadie se podía permitir tener un cine en casa para ver las películas allí. Pero llegó el vídeo y nos dio esa posibilidad, como en su momento lo hizo la imprenta con los libros. Y en cada uno de esos momentos, hubo grandes crisis. Como las hubo en el cine al pasar del mudo al sonoro, del blanco y negro al color. Empresas cerraron, estudios desaparecieron, actores y actrices repudiados. El progreso trae cambios, y los cambios son buenos, pero al mismo tiempo, los que no saben o no pueden adaptarse. Cuando apareció el vídeo, unos vieron una oportunidad de negocio alquilando películas. Los estudios se opusieron. Hoy los videoclubs desaparecen. Pero otros aparecen creando nuevas posibilidades en Internet, y basando sus negocios en ella. Adaptarse, evolucionar, o desaparecer.

En esto también influye enormemente la calidad del producto que se quiere vender. Neil Gaiman no tiene ningún problema en que se pirateen sus obras, porque es un buen escritor, y lo sabe. Quiere que la gente le descubra, porque cuantos más le descubran, más gente se dará cuenta de que es bueno. No tiene nada que temer. Otros son mediocres. Saben que su obra es mediocre. Saben que si la gente tiene acceso a ella antes de comprarla, se darán cuenta, y no la comprarán. ¿Cuántos discos hay por ahí de los que solo vale la pena una canción? Esa canción que le piden al artista una y otra vez en los conciertos, abucheando el resto del repertorio. Nuestro dinero es finito, y no lo podemos gastar en todo, así que elegimos. Si lo gastamos en los autores de calidad, ¿quién se ve perjudicado? Los autores mediocres, una vez más. Neil Gaiman es un autor favorito de mucha gente, los autores mediocres no.

Y llegamos a las sociedades y a las leyes de gestión de derechos. Estas sociedades, estas leyes, protegen a los autores. ¿A qué autores? A los que lo necesitan. A los mediocres. Los grandes autores no necesitan que les protejan, cuanto más se de a conocer su obra, incluso cuanto más se piratee, más ventas tendrán. Cuelgan libros gratis en Internet y sus ventas aumentan un 300%. ¿Qué pasaría con las ventas de un autor mediocre si colocara su obra gratis en Internet? Que sus ventas bajarían. O tal vez no se vieran afectadas en lo más mínimo, tal y como están montadas las cosas.

Distingamos entre cultura y producto. La cultura no va a desaparecer por que la gente la difunda. Al contrario. Cuando la cultura empezó, cuando se usaba como un arma de guerra que unía a la gente bajo la misma bandera, cuando un pueblo invadía a otro y le imponía su lengua, sus libros, sus costumbres, no se lo cobraban. Al contrario, se la imponían aunque no quisieran. La cultura no corre peligro, el producto sí. La cultura no es un bien de consumo, el producto lo es. Y eso no quiere decir que los autores no puedan vivir de la cultura, sus admiradores, sus consumidores, quieren que los autores sigan escribiendo, sigan componiendo, sigan dirigiendo, sigan actuando, y harán y pagarán lo que sea necesario. Si el autor lo merece, si son buenos, si no son mediocres.

Muchos autores están confundidos o les están confundiendo. Tienen miedo de que desaparezca su forma de vida, de no poder seguir haciendo aquello por lo que nacieron. Todos los trabajadores tienen miedo a los cambios, a las reformas salariales, a las fusiones de empresa, a los ajustes de personal. Es normal. Y es normal protestar. Pero los que sean buenos no tienen nada que temer. A no ser que no empiecen a informarse y a adaptarse. Si te resistes al cambio, te destruirá. Hay que doblegarse, como un junco al viento. Adaptarse como el agua al cauce del río, y poco a poco incluso se puede ir adaptando el cauce a nuestro paso. Lo que no puede el agua es fluir contracorriente, porque ella misma es la corriente.

Dos ejemplos más, de forma breve, y termino. Monty Python puso sus vídeos de forma gratuita en YouTube. ¿El resultado? Un aumento del 23000% en ventas. Voy a escribirlo con letras y en negrita para que se lea bien: ¡vein-ti-tres-mil-por-cien-to! Probablemente, debido a que las nuevas generaciones no los conocían. Y a que son buenos. ¿Qué hubiera pasado si en lugar de eso hubieran retirado los vídeos ilegales y sancionado a los usuarios en YouTube? No podemos saberlo, pero me atrevo a decir que las ventas no hubieran sido tan buenas.

Estos días, se está hablando mucho de la novela de Juan Gómez Jurado, Espía de Dios. La ha colgado en Internet y creado la página 1libro1euro.com para que todo el mundo la pueda descargar gratuitamente. Solo pide a cambio que se done un euro a Save the Children. ¿Resultado? Más de 4300 euros donados. A pesar de que la gente se la podía bajar gratis sin donar nada. ¿Cual es el verdadero motivo de la donación? ¿Es por el libro o para apoyar la causa? No lo podemos saber, pero de lo que estoy seguro es de que Juan se ha ganado un montón de nuevos lectores, y de que tanto la segunda parte, Contrato de Dios, como sus próximos libros venderán unos cuantos ejemplares más.

Gracias a Mizuno y Guillermo por su ayuda para escribir este artículo.

3 comentarios en “Neil Gaiman sobre la piratería en Internet: «Es gente prestándose libros…»”

  1. A ver. ¿Qué es la piratería? La piratería es la copia de material sujeto a derechos de autor con fines lucrativos. Desde el momento que el ánimo de lucro no entra en la ecuación, la distribución y copia privada (que para eso pagamos cánones… y más que vamos a pagar…) NO ES DELITO, NO ES PIRATERIA.

    Piratería es comprar/vender un CD o DVD a un mantero. Descargarlo de rapidshare no lo es.

    Y esto no lo digo yo, lo dicen los jueces.

    1. He enfocado el artículo desde la perpectiva de Neil, puramente económica. No tengo suficiente autoridad en temas legales como para hablar de ello. Tampoco en temas económicos pero, como nos han demostrado, en Economía no hay autoridades. Y tampoco siento cátedra, hablo de experiencias, la de Neil y la mía, mezclado con un poco de opinión personal.

      En cuanto a lo que comentas, lo que tengo entendido es que la copia privada no es piratería. Sin embargo, no tienes derecho a publicar ni distribuir esa copia privada. Es decir, bajar la película de rapidshare no es delito, pero subirla sí. Bueno, delito o falta, tampoco estoy seguro. Sobre todo si hay ánimo de lucro. Y el ánimo de lucro es tan simple como que el servicio de descarga tenga un programa de recompensas por puntos, como los rapidpoints. O directamente, remuneración vía Paypal, como fileserve.

      Creo que tampoco está permitido modificar una obra, ni eliminar su sistema de protección. Pero también tenemos derecho a esa copia privada, y no nos la pueden impedir. Muchas películas permiten hacer una copia digital, y es un buen paso, que resta justificación a bajársela.

      Es muy complicado, y como ves, no soy ningún experto, por eso no creo que escriba nunca un artículo sobre ello. Me verás opinar y decir tonterías en comentarios, en Facebook, en twitter, o incluso tomando algo por ahí, pero no en un artículo, que considero algo más.

      Y estoy viendo que eso lo tengo que aclarar antes de escribir nada más, la importancia que yo le doy a un artículo.

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