Respeto

[quote]-… ya sabes quien te digo, una que es un poco golfa.

-Ah sí, ¡la semáforo!

-¿La semáforo?

-La llaman así porque a partir de las doce, ¡nadie la respeta![/quote]
Pues yo sí los respeto. Los semáforos, digo, a esa señorita lamentablemente no la conozco. Soy el típico imbécil que se queda esperando en la acera mientras esa señora octogenaria que necesita un bastón para caminar, tras un vistazo rápido, se lanza a cruzar la calle.

No es que tenga miedo a que me atropellen, aunque viendo las estadísticas, quizá debiera. No, es simplemente una cuestión matemática. Durante mucho tiempo estuve haciendo lo mismo que el resto: “venga, ahora que no viene nadie”. Pero un buen día, me paré a pensar, y me dí cuenta que desde mi casa al sitio donde iba, había tres semáforos. Tres. A los que tendría que esperar un minuto como mucho. En un viaje, cruzando sin esperar, podría ahorrarme, ¡tres minutos! Llegué a la conclusión de que cruzar con el semáforo en rojo no merece la pena.

Mis amigos se resignan cuando van conmigo. A veces, les pregunto: “¿Por qué cruzas en rojo?” La respuesta suele ser siempre la misma: primero se quedan mirándome, sin saber muy bien qué decir, como si la pregunta misma fuera absurda, para luego encogerse de hombros y decir algo como: “Es que si me quedo esperando, me siento como un imbécil”.

¿Un imbécil? ¿Es un imbécil alguien que respeta las normas de circulación? ¿Alguien que no arriesga su vida, o al menos un frenazo y un bocinazo? ¿Alguien que tiene tres minutos para gastar? ¿Para pararse, y disfrutar del momento, en lugar de ir corriendo a todas partes, sin saber muy bien por qué?

Y ya lo que me saca de quicio son los padres y abuelos que van con sus nietos, esperan al semáforo, le explican al chaval que hay que esperar a que el semáforo se ponga verde… y acto seguido le agarran de la mano y cruzan igualmente. Muchos intentan arreglarlo con un: “Esto no hay que hacer, ¿eh?” ¿Qué aprende el niño? Que los semáforos son una gilipollez, que solo hay que esperarlos cuando sepas que no te van a reñir.

Muchos estaréis pensando: “¡Vaya tontería!”

Puede que lo sea. Puede que aunque cruzara incorrectamente la calzada durante toda mi vida, no tendría ninguna consecuencia negativa. No me atropellarían, no me pondrían ninguna multa, no me soltarían ningún bocinazo, ni tendría que pasar corriendo los últimos metros. Pero eso no quitaría para que yo supiera que estoy haciendo las cosas incorrectamente.

No siempre

Me gustaría poder decir que siempre lo hago así, pero a veces no lo hago. Sobre todo cuando voy con esos amigos de los que hablaba antes. Muchas veces no tienes ganas de ser el raro, el que se queda atrás mientras los demás se ríen. Otras veces pasa como con la del chiste, han pasado las doce hace ya unas cuantas horas y no se ve ni se oye un alma. Y además llueve a cántaros. Incluso en esas ocasiones, sé que lo estoy haciendo mal, y no me gusta. Pero es que si no, quedas como un imbécil.

3 comentarios en “Respeto”

  1. Yo tengo claro que las normas de circulación para vehículos y peatones sirven para regular el tráfico, pero si no hay tráfico que regular ¿porqué las debemos de respetar? Bueno, sí, porque sino nos pueden poner una multa… aunque… no le veo mucho sentido a eso de tener que esperar en un semáforo en rojo si no hay un solo vehículo en movimiento en 200 metros.

    Con razón la gente se siente estúpida respetando un semáforo que no está regulando nada en ese mismo momento.

    1. El semáforo no solo regula el tráfico de vehículos, también el tránsito de peatones. Soy yo el que sabe que está cruzando mal.

      ¿Por qué 200 metros? ¿Por qué no 100? Si total, me da tiempo. Y quien dice 100, dice 85, bueno igual un poco menos, es igual, yo cruzo, espera, ese otro no lo había visto… ¡zas!

      Las normas, o las cumples, o no las cumples. No dependen del criterio personal de cada uno. Tú puedes analizar por qué se puso esa norma, y concluir que no pasa nada por saltársela, pero seguirás saltándotela.

      Ya digo en el texto que no soy un radical. Hay montones de situaciones en las que paso por encima de mis principios. Pero, cada vez menos. Será que me hago mayor, y dejo de necesitar mostrar mi rebeldía.

      Y sigo poniendo por encima de todo la lógica, como el señor Spock. Te ahorras un puñetero minuto. No merece la pena.

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