¡He vuelto!

Después del parón y los problemas técnicos, por fin lo tengo todo preparado para poder continuar escribiendo, y ahora mejor que nunca. Y voy a empezar por explicar muy brevemente los problemas que he tenido y cómo los he solucionado.

Los comentarios

No sé muy bien cómo ocurrió, pero tuve un problema con los comentarios del blog, que derivó en un problema más grave y a la casi desaparición total de los mismos.

Tenía los comentarios duplicados e incluso triplicados en algunos artículos, así que tuve que borrar uno a uno los comentarios repetidos. Cuando, después de varias horas, terminé la tarea, descubrí con horror que había borrado la mayoría de los comentarios de mi base de datos y que si deshabilitaba el plugin que los administraba, podía perderlos todos para siempre. Por supuesto, no tenía copia de seguridad.

Tras no obtener una solución del servicio técnico del sistema que administraba mis comentarios, conseguí solucionarlo introduciendo uno a uno a mano los 211 comentarios que hay ahora mismo en el blog, directamente en la base de datos: autor, fecha, texto, relación… tal vez podría haber automatizado el proceso, pero no estaba dispuesto a cometer más errores.

Después he desinstalado todos los plugins de comentarios y he vuelto al sistema de comentarios de WordPress, sobre el que tengo control total. Lección aprendida: no depender de servicios externos de terceros.

Lo importante es que está solucionado, pero he de informaros que he tenido que hacer algunos cambios en algunos de vuestros comentarios, como los nombres y los correos electrónicos (al quitar los comentarios de facebook y twitter, que usaban nombres reales y correos electrónicos diferentes en algunos casos). El criterio que he seguido ha sido usar el apodo y correo electrónico con el que comentasteis la primera vez por aquí.

Aprovecho para decir que ya que he aprendido al dedillo la estructura de los comentarios, si alguien en algún momento quiere añadir, cambiar o borrar algo (porque quiere enlazar una página web que antes no tenía, por ejemplo, o ha cambiado de nick) puede contactar conmigo para hacerlo. El blog es mío, pero vuestros comentarios son vuestros.

Tema

Muy brevemente: Estaba cansado del aspecto de mi blog y me apetece señalar una nueva época con un tema diferente. Esta vez lo he estructurado con cabeza, el contenido principal donde leéis estas líneas, a la derecha el contenido ajeno al blog (ahora mismo Pinterest, twitter y el blogroll), estilado para no distraer mucho del contenido principal y debajo, una vez leído el artículo, encontraréis los últimos comentarios y artículos anteriores, por si os habéis perdido alguno. Se admiten sugerencias y críticas.

Host

Cuando por fin solucioné el problema de los comentarios, me encontré con uno nuevo: el host donde alojaba el blog no daba más de sí. Desde hacía tiempo tenía cada vez más problemas con la memoria que mi host permitía usar para los scripts en PHP, 28 megas se me quedaban muy muy cortos y no podía instalar ciertas cosas, ni modificar ciertas otras de las que ahora mismo no voy a hablar, porque o bien no son importantes, o bien se merecen un artículo entero. Tenía incluso problemas para subir imágenes…

Ahora este blog está en un host mucho mejor, aunque algo más doloroso para mi bolsillo. Espero no encontrar limitaciones nuevas en un tiempo.

Me interesa saber si tenéis algún tipo de problema, especialmente si os va lento, tarda en cargar o se bloquean las páginas. El servidor está en Europa, por lo que no debería ir mal, pero nunca se sabe. Si no recibo quejas, asumiré que todo va bien y podré dejar de mirar estadísticas y métricas y dedicarme a escribir, que es lo que verdaderamente importa.

El futuro

Parece que no escribo aquí más que para hablar sobre los cambios que he realizado tras un parón. Pero estos cambios son parte del motivo por el que tengo este blog, para probar y aprender cosas nuevas, para equivocarme y corregirme.

De todas formas, nunca he dejado de escribir en este blog, aunque no haya puesto mis manos sobre el teclado para escribir un artículo desde hace meses: en mi cabeza siempre hay varios artículos dando vueltas, y los “escribo” y “reescribo” continuamente; cuando me acuesto, cuando voy en metro, cuando me siento en un banco en el parque…

A ver si poco a poco los voy plasmando en palabras y los puedo dejar salir.

He vuelto.

Ca-ca-ca-cambios

La última entrada fue hace ya varios meses, pero la falta de actualizaciones no ha sido algo premeditado. En parte han sido circunstancias personales, pereza, y sobre todo, no tener claro el propósito de este blog y el intentar hacer varias cosas a la vez, la mayoría de ellas sin cabida en un blog personal como este. Por ejemplo, uno de los consejos que se suelen dar a los bloggers es escribir para los lectores y no para uno mismo. Eso está bien para blogs que quieren generar una comunidad a su alrededor, blogs neutrales de noticias, y sobre todo para atraer visitas. Pero este blog es personal, como indica su subtítulo, y lo lógico es centrarlo en las cosas que me interesan a mi.

He echado mucho de menos escribir. La mejor época que he pasado en los últimos meses fue aquella en la que estuve escribiendo aquí. Al mismo tiempo, también fue la más agotadora, debido al ritmo de actualizaciones, muchos días sin tener realmente nada que decir, y también frustrante, debido a no tener tiempo de desarrollar textos que se lo merecían.

Por todo ello, tan repentinamente como lo dejé, vuelvo a escribir, pero esta vez con un nuevo enfoque. Voy a escribir sobre los temas que me interesan, incluso si no le interesan a nadie más, incluso si una temporada me da por hablar incesantemente del mismo tema, aburriendo a las piedras. Si luego a alguien le sirven o entretienen mis desvaríos, mejor que mejor, pero no van a ser escritos con esa intención… a no ser que me apetezca. Este es mi blog, en mi dominio, alojado por mi, así que se me permite hablar de lo que yo quiera, dentro de la legalidad. Yo pongo las reglas, aunque termine hablando yo solo. En otros blogs, foros y redes sociales tengo que ser consciente de los demás, respetarlos, no spamear y no ser pesado. ¡Pero aquí no! Para algunos esto es una obviedad e incluso la idea de respetar a los demás puede ser una novedad, pero para mí es una revelación. Así que, escribiré sobre lo que me interese, cuando me interese, con la extensión que crea conveniente, y durante todo el tiempo que sea necesario. O innecesario.

Hace tiempo, habría editado y acortado este post, resumiéndolo y dejando la información necesaria para comunicar lo que quiero decir. Hoy no.

(Y ahora que veo los artículos relacionados, veo que los “cambios” son un tema recurrente en este blog. Tal vez debería crearles una sección propia…)