Mis seis reglas para el uso de Internet

Lo que sigue son las seis reglas que trato de seguir cuando interactúo con otras personas en Internet: en redes sociales, foros, blogs, etc. La verdad es que nunca las había recopilado hasta ahora, pero más o menos es lo que trato de tener en mente antes de darle al botón de «Enviar».

1. La Ley de Wheaton: No seas capullo

Wil says…
Wil says…
by *jeminabox

No necesita mucha explicación, consiste en hacer lo que su propio enunciado dice. Es posible que para cada uno de nosotros ser un capullo signifique cosas diferentes, pero si creo que lo que estoy escribiendo puede ser percibido como tal, lo reescribo, o directamente lo borro y no lo envío. A veces, si el medio lo permite, incluso lo borro después de enviado.

Probablemente, el punto más fácil de entender y el más difícil de cumplir. Ni el propio autor de la Ley se libra a veces.
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2. Piensa en los demás

Este punto está bastante relacionado con el anterior y consiste en pensar en los otros usuarios y hacerse preguntas como: ¿Querrán otros leer esto que estoy escribiendo o ver/escuchar/usar esto que estoy compartiendo? Si la respuesta es «no» o «no lo sé», normalmente cancelo el envío. Si es «sí» o «puede que sí», prosigo.

Esto incluye cosas como postear en el subforo correcto, comprobar que lo que voy a publicar no haya sido publicado antes, restringir publicaciones a un grupo de usuarios en las redes sociales que lo permiten (listas en facebook, círculos en google plus…) y no machacar con esa canción que tanto me gusta y que creo que todo el mundo debería escuchar.

3. No al spam

Intento evitar la publicidad no solicitada a la gente que ha depositado su confianza en mi leyendo mi blog, agregándome en una red social, etcétera.

Esto incluye cosas como no participar en concursos que obliguen a retransmitir mensajes de forma masiva en redes sociales, juegos de facebook en los que el jugador puede pedir ayuda a sus contactos y aplicaciones que quieren ser recomendadas a todo el mundo. Tampoco etiqueto a mis contactos en fotos de facebook en las que no aparecen para hacerles llegar un mensaje.

También tengo tolerancia cero con las cadenas: mensajes que apelan a mi humanidad para que los comparta, juegos y desafíos consistentes en responder preguntas y desafíar a otros, concursos de popularidad y especialmente cadenas que afirman que si no son compartidas ocurrirá algo malo a mi o a otros.

No soy perfecto y he caído a veces. También puedo hacer excepciones si creo que el mensaje o producto merecen la pena o pueden ser interesantes para otros, pero por regla general hacen saltar todas mis alarmas.

4. Sé útil

Relacionado también con el segundo punto: si no puedo pensar en nadie a quien le pueda interesar lo que escribo, no lo escribo.

Es decir, que no comparto lo que me gusta a mí, sino lo que pienso que les puede gustar a los demás. A veces incluso comparto cosas que no me interesan porque creo que pueden resultar interesantes para otros. Espero que esto aclare por qué comparto tantas cosas sobre Canción de hielo y fuego, Diablo III o Android, por ejemplo, y así pueda evitar comentarios socarrones (“No, si al final va a resultar que te gusta”).

Ser “útil” no significa que tenga estrictamente una utilidad, puede ser simplemente una imagen o un vídeo gracioso o bonito (o triste, u horrible).

5. Reciproca

Las comunicaciones en Internet tienen generalmente dos vías: se trata de escuchar tanto o más que de hablar.

Esto incluye comentar lo que han escrito los demás, retuitear, agradecer, darle a «Me gusta» o a +1, leer los artículos, ver los vídeos y escuchar la música que han compartido otros, etcétera.

Lo contrario también lo aplico: si no comparto mi vida, no puedo esperar que los demás lo hagan conmigo.

6. Cada cosa en su sitio

Intento utilizar cada medio para lo que es, porque probablemente eso es lo que quieren ver sus usuarios.

Así que no automatizo las publicaciones entre diferentes medios: los posts de mi blog no se publican automáticamente a facebook ni twitter, los comparto personalmente a mano o no lo hago. Mis tweets no se publican automáticamente a facebook. Mis check-ins, mis favoritos en YouTube, mis logros en videojuegos, se quedan cada uno en sus respectivas redes, en las que los interesados pueden seguirme.

Una ventaja añadida de la que me he dado cuenta recientemente es que el contenido nativo de cada medio suele recibir más atención: una foto subida a facebook es más grande en los «Titulares» o «Recientes» de facebook que una foto compartida en twitter y después enlazada en facebook, por ejemplo. Al ser más grande, recibirá más atención y más comentarios, y yo las cosas las comparto para que las vean mis contactos (ver puntos anteriores).

Si no me puedo permitir el minuto que me cuesta publicar algo personalmente, tal vez no sea tan importante publicarlo en primer lugar.

Estas «reglas» son el fruto de muchos años utilizando diferentes páginas y redes, equivocándome y corrigiéndome. Probablemente utilice de forma inconsciente muchas más e iré dando forma a nuevas reglas en el futuro. Agradeceré cualquier añadido o corrección a las mismas que queráis hacer, pero tened en cuenta una cosa: aunque espero ayudar a quien las lea, las reglas están dirigidas a mi mismo y he usado la primera persona en todo el artículo. Quiero hacer especial hincapié en que no me molesta cuando otros no siguen estas reglas, faltaría más.

De todas formas, las reglas están para romperlas.