Un mes

Aztec Calendar Stone, originalmente cargada por Cornell University Library.

Ya ha pasado un mes desde que empezó el año: un mes escribiendo un poco cada día. Ha habido días en los que no se me ocurría nada que escribir y al final hacía trampa y ponía una foto o un vídeo de YouTube, y días en los que, a falta de media hora para las doce, y después de dos horas enfrentado a la “página en blanco”, las palabras empezaban a fluir y sin mucho esfuerzo, escribía algo de lo que podía estar medio orgulloso.

Porque, como ya dije, nunca estoy completamente satisfecho de lo escrito. Pero el tener una presión, un plazo de entrega y, por qué no decirlo, una excusa para no hacer las cosas perfectamente, han dado lugar a la inmensa mayoría de lo que habéis podido ver. Cosas que, en condiciones normales, jamás hubiera escrito. O las habría escrito, pero jamás las hubiera publicado. Hoy, para bien o para mal, están ahí, a la vista de todo el mundo, y ya no soy yo el que las juzga.

He cambiado mi método: empecé sin ningún plan, pasé por una infructuosa fase de intentar tenerlo todo planificado, y he descubierto que lo que mejor me funciona ahora es capturar ideas para futuros artículos en mi quehacer diario. Tal vez voy por la calle y veo un grupo de gente: saco el teléfono y hago una anotación. O veo un hombre con un comportamiento peculiar: lo anoto. Anoto todas las posibles ideas, y luego cuando toca sentarse a escribir, elijo la que más me inspire en ese momento, y escribo sobre ella. Muchas veces para hablar sobre esa idea tengo que hablar antes sobre otra, y acabo escribiendo sobre algo totalmente diferente. Así que sigo teniendo el tema original en la recámara, o lo descarto.

El hecho de tener contenido ya publicado también ayuda. Hoy mismo me han recordado que dejé algo a medias en otro artículo, y que debería escribir sobre ello. Lo he apuntado con una marquita junto al resto de cosas, para darle prioridad. Y no solo eso, algunos de vosotros me estáis sugiriendo cosas sobre las que escribir, lo cual es maravilloso. Muchas veces pienso que es injusto que este blog esté solo a mi nombre, cuando os debe tanto.

El futuro

Hablando del futuro, seguiré haciendo cambios. Por ejemplo, navegar por este blog es un infierno, la información está muy desordenada, las categorías son absurdas; las etiquetas, inconsistentes. Es difícil prever de qué va a escribir uno en un blog de estas características cuando empieza, pero ahora, después de un mes escribiendo a diario, veo temas que se repiten, información que puede organizarse y reagruparse.

De lo segundo ya he hablado, y es el diseño. El tema Twenty Ten de WordPress está muy bien, pero quiero personalizar varias cosas. El problema es que no sé muy bien por dónde tirar. Puedo modificar este tema, puedo crear el mío propio, puedo utilizar uno existente, o puedo utilizar algun framework para crear algo nuevo sin partir de la nada. Seguiré leyendo mucho sobre el tema hasta que llegue a alguna conclusión.

Pero lo que tengo claro es que voy a seguir escribiendo. Nada va a detenerme.

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